21/1/14

4 motivos para no trabajar desde casa

¿Esperábais que no hubiera razones para no trabajar desde casa? Todo tiene sus pros y sus contras, y algo tan deseado por la inmensa mayoría no iba a ser menos. ¿Qué puede haber mejor que estar todo el día en pijama, sin haberte lavado la cara siquiera y estar currando con una mantita encima si hace frío? Creo que nada, la verdad. Es una situación que a muchos nos gustaría, pero quienes tienen esa suerte no lo ven tan glorioso como nos pueda parecer al resto de mortales. ¡Y eso que, como aquel que dice, trabajo desde casa!

1- Aislamiento
Es muy fácil aislarse del resto del mundo. Los demás salen a la calle para ir de casa al trabajo, se cruzan con gente y tienen compañeros. Pero si estás todo el día metido en casa, ¿con quién esperas encontrarte? Bien podrías quedar con los colegas a tomar algo al bar, pero llevas todo el día en pijama y te da pereza arreglarte hasta para eso, con lo que terminas recluyéndote tú mismo sin darte cuenta.

2- Distracciones
Es mucho más sencillo distraerse cuando trabajas en casa que en un lugar convencional. Te pones a cotillear Twitter, Facebook, ahora te llegan invitaciones para algún juego, enciendes la tele para tener algo de ruido y acabas viéndola... o te lías a leer comentarios en YouTube y contestarlos cuando sólo querías ponerte algo de música. Lo difícil está en centrarse a trabajar únicamente, dado que si usamos el ordenador para ello la tentación está ahí, llamándote incesantemente.

3- Sensación de inutilidad
Cada día la misma rutina. Te levantas, intentas despejarte, desayunas, procuras mentalizarte en lo que tienes que hacer... pero el no salir y el llevar la misma rutina sin salir del mismo espacio termina haciendo que una sensación de inutilidad, de que no sirves para nada más que esa rutina, se apoderen de ti.

4- Bajón existencial
La rutina de cada día sumado a acostarte tarde, mirar siempre las mismas cuatro paredes y el sentirte inútil termina haciendo que te preguntes todo tipo de cosas de lo más pesimistas. Los humanos somos seres diseñados para interactuar con los demás, no para estar en contínuo aislamiento. Claro que podemos hacerlo a través de la pantalla del ordenador, pero no es lo mismo que ver las expresiones de la gente con la que hablamos y escuchar sus voces. Eso no puede reemplazarse.

En resumen, que puedes tener el peor trabajo del mundo y desear trabajar desde casa, pero una vez lo tienes desearías que no fuera así. Está claro que hay gente que puede hacerlo y tienen mi admiración por ello, pero no todos podríamos aguantar trabajar en nuestro domicilio. El estar todo el día solos (aunque vivamos con alguien, o no comprenden que estamos trabajando o ellos tienen que irse para hacer el suyo en su oficina o donde trabaje) no es bueno, y las distracciones son infinitas y siempre pensamos que podemos evitarlas, pero se ha de ser una persona muy constante y centrada para poder lograrlo.
Así que, como veis, todo tiene sus desventajas, incluso aquello que para muchos sería estar en el Edén.

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