20/8/13 | By: Alherya Bennet

¡Adiós a los malos humos!

¿Cuántas veces hemos oído aquello de que dejar de fumar es fácil? ¿Realmente es tan difícil como dicen los fumadores o hay algún truco para lograr dejar de fumar? No hay una respuesta clara, pero lo que sí es seguro es que es algo psicológico y que cada persona es distinta en este aspecto. Sin embargo, un fumador que no sale del "es imposible dejar de fumar" o "qué difícil es" jamás conseguirá dejarlo, aunque tenga la intención de hacerlo. La excusa del "dejar de fumar, engorda" os la podéis guardar para quien se la trague. El fumar cierra el apetito, de modo que cuando dejamos de hacerlo volvemos a una rutina normal. Depende de nuestro organismo, si somos dados a engordar fácilmente o no. Como siempre, consultad con vuestro médico antes de nada y él os aconsejará de qué forma llevar la subida de peso y cómo contrarrestarla. JAMÁS sigáis fumando con tal de no engordar. Si lo hacéis, vuestra lista de prioridades no es la correcta, pues estáis prefiriendo dañar vuestro cuerpo a poner solución a unos kilos de más.

Para variar, voy a hablar desde mi experiencia. Como fumadora empecé a los trece años. Fue mi forma de empezar a rebelarme. Al principio, por miedo a que mis padres me pillaran, fumaba muy poco. A los quince ya lo hice más a menudo y a los diecisiete fue cuando un paquete me duraba dos días. A eso de los diecinueve ya era el paquete diario.
El tabaco no es algo que únicamente dañe nuestro organismo y afecte a los demás. La ropa huele mal, por más lavados que les demos o más perfume que le pongamos no servirá de nada si continuamos fumando. Los dientes se amarillentan y van perdiendo lentamente su esmalte, el mal aliento es difícil de eliminar, los muebles y las paredes se tornan de un color amarillento... Y no, aunque se use lejía para blanquear los marcos de las ventanas, por ejemplo, no queda ni el mismo color ni tiene ya el mismo brillo.

Cuando lo dejé hace dos años, me ayudó mucho el dejar de vivir con fumadores. Aparte de eso, fue cambiar el vicio por otro cuando me daban ganas de coger un cigarro o cuando volvía a estar rodeada de fumadores. Igual comer pipas, chocolate, chicles, doblar papeles... Cualquier cosa que distraiga nuestra atención es buena. También sirve el no llevar jamás monedas sueltas. Yo al menos no solía comprar tabaco en bares si no llevaba suelto con tal de no molestar al camarero. Otra cosa que hacía un amigo mío era guardarse el dinero que le costaba un paquete cada vez que se acercaba a un estanco.
Debido al estrés, a diversas preocupaciones, a nervios y a volver a un ambiente de fumadores, recaí. Sin embargo, de eso hace dos meses y llevo mes y medio sin fumar, ni yo ni el resto de habitantes de la casa.

¿Dónde está el truco? En dejarlo poco a poco, pero de otra forma mucho menos conocida. Todos conocemos los ya famosos cirgarros electrónicos. En mi casa probaron de distintos tipos y no sirvieron de nada, costando cada uno alrededor de unos sesenta euros (el primero superaba los cien). Esta vez hemos probado los nuevos Joyetech, que tiene diversos niveles de nicotina (0mg, 6mg, 11mg, 18mg) y distintos sabores.
¿Qué le hace diferente del resto de cigarros electrónicos? Estos cigarros funcionan mediante una batería, una carga de líquido y una boquilla. Los botellines de líquido son baratos y duran un mes aproximadamente (también depende de cuánto se fume). Con el gel se va rellenando la carga y podemos ir reduciendo, según creamos conveniente, el nivel de nicotina. No contiene nada más. Ni alquitrán ni otros productos químicos que sí posee el tabaco. De nuevo a mi experiencia personal, probé la carga que compramos de 11mg y estuve una semana. Adiós al tabaco. En el caso de mis padres, han reducido la carga a 6mg y no echan de menos el tabaco.
El gel de 0mg, para quienes os lo estéis preguntando, es para aquellos que ya han dejado de fumar pero que no logran deshacerse del hábito de tener algo en la mano, de llevárselo a la boca y de aspirar.

El kit inicial en el que va el aparato y un botellín de gel cuesta 35€. Todo dependerá de cuánto se fume y cuánto nos dure cada botellín (5€ cada uno y, como dije antes, puede llegar a durar un mes). Si se hacen cálculos, el dinero que se ahorra es bastante y, además, ganaremos en salud, nosotros y la gente a nuestro alrededor.

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