14/1/13

Revisión: Tarántula (1/2)

Si hay una persona a la que adoro desde que era pequeña, es Mónica Naranjo. Natural, inteligente, hermosa, con una voz única. He tardado en hacer esta entrada porque no sé cómo explicar hasta qué punto es inigualable. Esta revisión estará separa en dos partes, pues temo que, de lo contrario, la entrada será demasiado larga. Primero quiero hacer una presentación como Dios manda de esta mujer, y el miércoles haré una revisión del disco.
Portada de su primer disco homónimo, Mónica Naranjo.
Mónica Naranjo nació en Figueras y se vio obligada a abandonar España para cumplir su sueño: cantar. Se marchó a México y con veinte años (en 1994) lanzó su primer disco, Mónica Naranjo. Por entonces ya lucía la melena bicolor por la que más se le reconoció en la época de los noventa. Fue gracias a un joven que había pasado las vacaciones en México y que quedó prendado de su voz cuando por fin escuchamos en España el vozarrón que la joven catalana poseía, no sólo su belleza. Tres años después del inicio de su carrera, Mónica aparecería por primera vez en los televisores españoles.
Mónica Naranjo en 2008.
En el programa que presentaba Isabel Gemio, Sorpresa, Sorpresa, fuimos testigos de lo que sería el nacimiento de una diva. Porque, señoras y señores, reconozcamos que esta mujer lo es. Puede gustar o no, pero es innegable el potencial vocal que esta mujer ya tenía en sus veinte primaveras. Con los años no sólo ha mejorado vocalmente, sino que ha demostrado saber comportarse ante todo tipo de críticas y más adelante supo retirarse a tiempo, pero vayamos por donde íbamos... En 1997 deslumbró a todos los que estaban viendo el programa. Lucía una figura de mujer, con sus carnes y sus curvas, totalmente alejado de la imagen que llevan años vendiéndonos de chiquillas anoréxicas, y enfundada en un seductor vestido de corte griego. Cantaba Desátame (su vídeo fue censurado debido a que parecía una orgía en el Monte Olimpo), o más bien nos hizo un playback espectacular que interpretó como sólo ella sabe hacerlo. En esa canción me recuerda a Sarah Brightman cantando junto a Antonio Banderas The Phantom of the Opera, parecía que su voz no iba a tener fin.
Su álbum Palabra de mujer vendió más de dos millones trescientas mil copias a nivel mundial.

En el 2000, Mónica sacó su tercer álbum, Minage, en honor y colaboración a la cantante italiana Mina. Su primer single, el rockero Sobreviviré, llegó a superar incluso a su aclamado éxito Desátame. El disco en sí vendió poco más de medio millón de copias y sus sonidos se alejaban mucho del pop comercial, convirtiéndose en singles las canciones If you leave me now y Enamorada, canciones comerciales que, además, eran temas inéditos del disco.
La imagen de la llamada pantera de Figueras también cambió junto al álbum, que debo decir es uno de mis favoritos. Dejó las dietas que hacía para mantener la idílica figura de Palabra de Mujer y se rebeló contra la imagen que habían creado de ella de Mujer 10, apareciendo más delgada a como se la vio en su primer disco. Además, dijo adiós a su melena bicolor con extra de volumen para mostrarnos un cabello liso y negro.
2012
Su siguiente álbum salió un año después y se llamó Chicas malas. La idea de la compañía era volver a vender a porrón gracias a la voz de Mónica, pues cantó un disco pop rock muchísimo más comercial. La promoción de este disco fue casi nula y no obtuvo grandes ventas en ninguna de sus dos versiones, pues en el 2002 lanzaron la versión inglesa de Chicas malas, Bad girls.
En 2005 y con su retiro voluntario iniciado, se sacó un disco recopilatorio, Colección privada. En él se recogen las mejores canciones de los cuatro discos anteriores de la cantante.

En 2008, la pantera regresó a la música con el lanzamiento de Tarántula. Mónica no sólo volvió a sorprender con un nuevo álbum, sino que fue ella misma quien compuso las doce pistas del álbum. El disco vuelve a las raíces de la artista, quien no quería regresar al comercialismo y quería hacer un disco único, con sus propios gustos musicales. Su primer single, Europa, se mantuvo durante seis samanas en el primer puesto de venta de singles.
Para muchos, el regreso de Mónica Naranjo a los escenarios fue un milagro, pues daban por hecho que no volvería a regresar.

Stage salió al año siguiente y se trataba de la grabación del concierto que hizo en Madrid el 19 de septiembre de 2008. Salió en distintos formatos, entre ellos una edición especial limitada en formato libro con CD+DVD y un documental del backstage rodado en Barcelona, Madrid, Valencia y Campello.
Adagio vio la luz a finales de ese mismo año, 2009. Se trata de un concierto grabado en el Teatro de la Ciudad de México, con la Orquesta Filarmónica de Ciudad de México, y dirigida por Pepe Herrero.

Tras habernos deleitado con Adagio, estamos a la espera de Lubna, que debería ver la luz a principios de este mismo año. Poco se sabe del nuevo proyecto de Mónica a excepción de que su estilo será ópera-rock literario, según mencionó la propia cantante a través de su cuenta de Twitter.
Imagen del álbum Minage (2000).
Mónica Naranjo no sólo posee una belleza y una voz increíbles, si no que además goza de una naturalidad y sinceridad únicas. Cuando algo no le ha gustado, no se lo ha callado. Cuando algo le ha encantado, tampoco. Dejó su carrera porque no le gustaba el panorama musical, no le gustaba el tener que sacar un disco cuando se lo dijeran, no disfrutaba ya con lo que estaba haciendo. Pese a todo, Mónica dejó los escenarios y su carrera a un lado para disfrutar de la vida. Cuando regresó, lo hizo a lo grande, para disfrutar con su vocación y hacernos disfrutar con ella.

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