15/9/17 | By: Alherya Bennet

En remodelación

Estoy remodelando el blog y preparando nuevas entradas. Pronto podréis leer las reseñas de los productos de Tony Moly de los que hablé en Twitter e Instagram.
30/6/17 | By: Alherya Bennet

Cambios en Han Solo



Si el despido de los directores Christopher Miller y Phil Llord no causaron suficiente revuelo, la nueva noticia es que Anthony Ingruber podría sustituir a Alden Ehrenreich en el papel principal de la película Han Solo.

Los directores que habían sido contratados para la nueva película de Lucasfilm fueron despedidos por Kathleen Kennedy recientemente, teniendo que debatirse entre ellos y el guionista Lawrence Kasdan, quien ha participado anteriormente en la saga. Christopher y Phil, sin avisar a Kasdan, improvisaban durante las tomas, algo que no gustó nada a este último. La elección fue sencilla para Kathleen, y todos pensábamos que ya no habría más problemas.
Sin embargo, Lucasfilm tuvo que contratar recientemente a un entrenador de actuación para Alden Ehrenreich, el encargado de dar vida al famoso cazarrecompensas. No es algo inusual, pero sí que se haga a estas alturas.

Hay que recordar que Alden no fue ni la primera opción ni tampoco el favorito de los fans para interpretar a Solo. Anthony Ingruber siempre fue el preferido y el que mucha gente quería ver en la gran pantalla, y no solo por su parecido físico con Harrison Ford, quien interpretara a Solo por vez primera en 1977. No obstante, Disney prefirió a Alden por alguna razón. Ahora se rumorea que no sea capaz de dar la talla y que, de ser así, se abran de nuevo audiciones para el papel. No son pocos los fans que esperan que sea así para que Anthony sea el elegido.

Personalmente, la película nunca me ha llamado pese a ser fan de Han Solo, pero con todo esto no parece que vaya a cambiar de opinión. ¿Qué os parecen todos estos cambios y los rumores del posible despido de Alden?
22/5/17 | By: Alherya Bennet

El vínculo roto

Abandonar las heladas laderas de la montaña en las cuales se hallaba la base de la Orden era casi tan placentero como adentrarse en sus aguas termales. A lomos de su halcón zancudo, Valandria recorrió Trabalomas y se adentró en las Tierras Altas de Arathi, dirigiéndose hacia el Puente de Thandol, el cual conectaba aquel lugar con Los Humedales. Allí le esperaba una figura femenina, pues sus formas se adivinaban desde la lejanía por el ceñido vestido que portaba. En un árbol cercano se encontraba amarrado su caballo, un corcel pardo que mordisqueaba la hierba que crecía junto a las raíces. Tras acercarse y desmontar del halcón, amarró su montura en el mismo árbol y se acercó. Ambas eran de estatura similar, pero la complexión de Valandria más liviana.
—Llegas tarde —reprochó la humana.
Sus ojos azules, casi grises, se clavaron en el fulgor verdoso que desprendían los de la sin'dorei. Sin mediar más palabra, creó un portal y le invitó a tomarlo, cruzándolo ella misma segundos después.

Agradeció estar acostumbrada a los portales, pues ya no sentía los mareos ni las náuseas que atacaban los estómagos de aquellos que jamás habían cruzado uno. Se hallaban en una sala cerrada con paredes de piedra y madera. Había una puerta cerrada con candado desde el interior y la existencia de ventanas era nula. La iluminación provenía de una serie de velas y antorchas colocadas de manera que todo quedara iluminado. Altas estanterías repletas de libros, mesas de estudio, pergaminos, plumas, tinta, dibujos de diversas runas... Pero el centro de la sala había sido despejado. Habían apartado de ahí el escritorio y las sillas que había para hacer sitio.
—Déjalo en el centro.
Valandria descolgó de la espalda la mochila de cuero que llevaba consigo y sacó de su interior un objeto envuelto. Lo dejó en el lugar indicado y descubrió el Orbe de Shandora, aquel que le había quitado el sueño desde que lo encontraran y al que estaba vinculada de por vida. Ambas mujeres se sentaron la una frente a la otra, con el mágico artefacto entre ellas.

Habían estado hablando en cartas respecto al Orbe, a lo que Valandria veía a través de él y sus sospechas que en Mulgore se vieron confirmadas. Había alguien al otro lado, pero para que Lithea pudiera inspeccionar el objeto y averiguar de quién se trataba o dónde estaba, necesitaba desvincularlo. Sólo había una forma que conocieran y era muriendo la elfa de sangre, algo a lo que no estaba dispuesta. Había investigado en la torre de magos de Ventormenta, revisó cada apunte que había hecho a lo largo de su vida como estudiante de las artes arcanas y creía saber la forma en que aquello debía ser resuelto. Para la sin'dorei todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos cuando la humana comenzó a dibujar runas en el suelo y a pronunciar las palabras en el lenguaje arcano. Se desplomó sobre el suelo con fuerza, pero Lithea no detuvo el ritual. No podía o sería en vano.

Pasaron horas hasta que lo completó. No sabía el modo en que afectaría a la elfa, pero haberse detenido antes hubiera hecho que todo fuera en vano. El Orbe había quedado desvinculado y no dudó en taparlo de nuevo. Lo colocó en el interior de la mochila y se la puso a la espalda. Valandria seguía con vida, pero en un estado catatónico. Si saldría de él o no era algo que desconocía, pero debía llevarlo con los suyos. Creó un portal y lo atravesó con ella, devolviéndoles al lugar en el cual se habían reunido, el Puente de Thandol. Gracias a la magia, subió a Valandria a lomos de su halcón zancudo, montó ella en su caballo y se dirigió a la base del Filo de Shandora. Conocía su ubicación gracias a la elfa, así que no dudó en llevarla con los suyos y que se encargaran de su salud y bienestar tras exponer a Lord Sangramar, el líder, lo sucedido. Ella, a partir de aquel momento, se encargaría del Orbe de Shandora y de desentrañar sus misterios.
21/3/17 | By: Alherya Bennet

Mass Effect Andromeda


Mass Effect Andromeda es el cuarto título de la famosa saga de Bioware. Desde que saliera el esperado tráiler en la E3, hemos tenido una cantidad de memes para aburrir sobre fallos de animación. Cora Harper caminando de forma extraña, la pionera Sara Ryder corriendo como un cangrejo, expresiones faciales extrañas, caras personalizadas raras... Bioware no se libró de ningún tipo de burla desde entonces. En la opinión de muchos, burlas muy bien merecidas. Esta caza de fallos no ha esperado a que el juego viera siquiera la luz.

Sin lugar a dudas no es mi opinión. Gracias a Origin Access he podido ver 7 horas de juego y probar otras 3. Nada más empezar el juego, podemos ver cómo la nave de la Iniciativa Andromeda abandona la Vía Láctea para dirigirse a su nuevo hogar. 600 años después de los eventos de la trilogía de Shepard, tomamos el control de uno de los gemelos Ryder: Scott o Sara. Eso no quita que no nos encontremos con referencias a lo sucedido anteriormente en la trilogía. Aunque había miedo a que no pareciera un Mass Effect por la ausencia de los personajes ya conocidos, la falta de los relés de masa y otras tantas cosas tan típicas, se siente otro más de la saga. Con la diferencia de que Ryder no es alguien preparado para el papel que debe asumir, en comparación con Shepard que era alguien con cierta trayectoria militar.

¿Pero qué hay de esos bugs y animaciones?, os estaréis preguntando. Apenas. Así de sencillo. Sí que hay algún pequeño fallo como la forma de caminar de nuestra compañera Cora en determinado momento, o a veces las bocas parecen querer escapar del cráneo de los personajes. Ya hay un parche preparado para solventar estas cosas, no os asustéis. Sin embargo, no es como para desear arrancarse los ojos y mucho menos molesto. También hay quienes parecen olvidarse de que este juego es inmenso. Es bastante más grande que Dragon Age Inquisition, cuyo motor gráfico han cogido. Y para quienes hayan jugado a la tercera entrega de la saga Dragon Age: las animaciones faciales de Andromeda son muy similares a las de DAI.

No voy a entrar a valorar el juego, al menos por el momento. En tres horas apenas he tenido tiempo de ver prácticamente nada. Por el momento, y en cuanto al tema principal de esta entrada, sólo puedo decir que en el juego no encontraremos las exageraciones que se han compartido por las redes sociales, así que podéis estar tranquilos.


Imagen propiedad de Bioware.

14/2/17 | By: Alherya Bennet

Rol: Cómo crear un personaje


Muy bien, hemos dado con un servidor o una partida en la que queremos participar. ¿Pero cómo hacemos nuestro personaje? Para muchos la respuesta varía: los hace semejantes a sí mismos o improvisa sobre la marcha, otros piensan de manera previa en todos los detalles. No hay una forma correcta de hacerlo, no hay normas para ello, pero sí que hay cosas que pueden ser de ayuda para aquellos que quieren crear un personaje y sea su primera vez, o quizá no lo sean y simplemente quieran una pequeña ayuda.

El personaje
Hay que tener algunas cosas claras de nuestro personaje, en especial en ambientaciones de fantasía o ciencia ficción: la raza. Aunque no lo parezca, algo tan sencillo puede determinar muchas cosas sobre el ser que pretendemos crear. Ni todas las razas tienen la misma historia ni son vistas con los mismos ojos que las demás, todas ellas tienen un pasado y unas características. Todos queremos que nuestra pequeña creación sea especial de algún modo, que de alguna forma rompa el molde de lo que es considerado normal, pero no debemos evitar las características de cada raza, reino o tribu.
También deberemos hacernos una pregunta tras leer su información. ¿Seremos capaces de interpretar un miembro de dicha raza? Un elfo, un gigante, un trol, un enano... Para nada son humanos ni se comportan del mismo modo. No sólo tendrán nombres acorde a su raza, sino que su personalidad tendrá que ver.

¿Eso es todo, la raza y un nombre adecuado a ella? No, ni por asomo. Algo también muy importante son los idiomas que nuestro personaje hable y su fluidez en ellos. En World of Warcraft, por ejemplo, las razas vienen con unos idiomas por defecto (el de su facción y el de su raza), pero no significa que nuestro personaje deba estar limitado a ellos. Los elfos de sangre, por ejemplo, hablarían perfectamente la lengua común de la Alianza. Su idioma, el thalassiano, proviene del darnassiano, por lo que además será posible que, aunque el juego no nos lo permita por motivos técnicos, sea capaz de entender a un elfo de la noche.

¿Qué hay de la clase? No es algo a tener en cuenta dentro del rol. No estamos limitados a interpretar que nuestro personaje sea de una clase u otra de las que el juego nos permite. Podemos interpretar un sastre, un peletero, un asesino a sueldo o incluso a una prostituta independientemente de la clase que hayamos elegido dentro del juego. No obstante, nos pueden dar trasfondos muy interesantes: un paladín seguidor de la Luz Sagrada, un miembro del IV:7, un soldado que vende su habilidad con la espada al mejor postor, un estudioso de las artes arcanas...

Trasfondo
Una vez tenemos clara la raza de nuestro personaje y lo anteriormente citado, vamos a una de las partes más importantes de nuestro personaje: su pasado. Hay quien rolea sin crearle un trasfondo al suyo, en especial cuando ha perdido la memoria. No obstante, aunque nuestro personaje sufra amnesia, su historia sigue siendo importante. El pasado de una persona fija sus metas, sus objetivos, su carácter, cómo se relaciona con las demás personas. Todo eso, aunque no lo crean, influye también en aquellos que han perdido la memoria.

¿Por qué nuestro personaje es como es? ¿Por qué tiene una cicatriz? ¿Ha sido hijo único o tenía hermanos y, de tenerlos, se llevaba bien con ellos? ¿Quién le ha enseñado a usar las armas o las artes mágicas? ¿Por qué ha elegido el camino del sacerdocio o hacia la oscura senda de la brujería? ¿Por qué tiene algunos miedos o fobias? El pasado responde a todas y cada una de estas preguntas.

¿Qué debemos tener en cuenta?
- Los hechos históricos que han sucedido desde que nació hasta el día actual, incluso los sucesos acontecidos antes de su nacimiento pueden influir. Tal vez tu humano no nació donde residía su familia porque se vieron obligados a irse debido a la guerra.
- La edad es muy importante a la hora de establecer un inicio en su vida. Con los años se adquiere más o menos experiencias, y el pasado tiene que ver con ello.
- Los miedos a veces pueden ser "espontáneos". Puede que a tu personaje le den miedo las arañas sin que le hayan hecho nunca nada, pero también puede ser que les tenga miedo porque alguna le haya picado o porque se haya cruzado con alguna de tamaño descomunal. Siempre hay un motivo para los miedos y las fobias, pero hay que saber distinguir lo uno de lo otro: la fobia es un miedo muy intenso e irracional y de carácter enfermizo, y muchas veces es difícil saber cuál es su raíz.

Personalidad
Ligado al trasfondo va la personalidad, dado que está marcada por las vivencias pasadas. Todos nacemos siendo bebés, pero no todos recibimos el mismo trato. Tal vez nuestro personaje tuviera un padre que le arreaba con la correa de pequeño, su madre era una devota de la Luz Sagrada y le inculcó que la Luz es la única y verdadera fe... Todo marca de un modo u otro e influye en la personalidad.

¿Es una persona abierta o cerrada? ¿Confía rápidamente en los demás aunque acabe de conocerlos? Tal vez se trate de alguien serio, o por el contrario risueño, enamoradizo. ¿Habla de manera educada o se expresa usando vulgaridades? ¿Es tímido? ¿Se deja llevar por la lógica o por su instinto? Quién sabe si tal vez, por un amor fallido en el pasado, ahora tenga una coraza a su alrededor para evitar que vuelvan a herirle de nuevo. O quizá fuera porque perdió a sus seres queridos que no quiera volver a encariñarse de nadie.

Apariencia física
Aunque mucha gente decide que su personaje es tal y como lo vemos en el juego, hay mil variantes que pueden aplicarse y hacerle único, pues la personalización en la mayoría de juegos es limitada. Es posible que, a veces, debamos recurrir al pasado de nuestro personaje para escribir su descripción física. Quizá tenga una cicatriz por haberse visto envuelto en alguna pelea sin importancia o tenga incontables por ser un superviviente de alguna guerra. Tal vez tenga pecas, algún lunar, marca de nacimiento... Todo son pequeñas características.
Su estilo de vida influye mucho en su aspecto, pues algo que dirá mucho de él será su vestimenta. Alguien pobre no podrá permitirse tener demasiada variedad de ropa ni tampoco de una calidad que sea medianamente decente. Por el contrario, alguien con un trabajo estable no solo tendrá más variedad, sino que su calidad será también mejor. Su posición social dirá mucho, y también si es alguien ahorrador o alguien que gastará hasta el último cobre aunque sepa que lo necesitará para cubrir las necesidades básicas.

Creencias
Dependiendo de la raza de nuestro personaje, puede tener unas u otras creencias. Es algo que también marca su personalidad. Es posible que no crea en nada, ¿pero por qué? ¿No le inculcaron en ninguna religión o simplemente lo ve un montón de sandeces? Quizá crea en la Luz Sagrada, en Elune, en los ancestros... Es posible que sus creencias provengan del ámbito familiar, o tal vez no.

Relaciones
Otro punto breve, pero no por ello menos importante. ¿Qué relaciones tiene o ha tenido tu personaje? Tal vez siga en contacto con sus padres o tal vez los perdiera. ¿Tiene hermanos, primos, tíos, abuelos...? ¿Dónde están? Quizá tenga un mejor amigo o un romance. Aunque jamás roleemos con ellos, nuestro personaje no ha nacido por arte de magia y a lo largo de su vida se ha relacionado con otras personas.

Mary Sue/Gary Stu
Último punto: evita las Mary Sues y los Gary Stues. Son aquellos personajes idealizados y fácilmente identificables como el alter-ego de su creador. Acaparan toda la atención de su historia y todo girará en torno a ellos. Jamás tienen defectos y superan cualquier situación de la manera más inverosímil posible. Aunque son personajes que principalmente se encuentran en el mundo fandom, hay quienes los crea porque quieren que su personaje siempre sea lo más: alguien que es perfecto en todo, que nunca se equivoca, que no tiene fallos o defectos ni tampoco miedos.
Hazte un favor y evita crear un personaje así. No solo no será divertido para ti, sino que los demás huirán de un personaje así. Recuerda lo más importante: tu personaje es el protagonista de su historia.


Imagen propiedad de Bioware.

7/2/17 | By: Alherya Bennet

Receta: Fettuccine a la carbonara


Mi pareja suele comprarse comida precocinada, y la pasta a la carbonara suele estar entre esos platos de echarlos en la olla con agua y esperar. Sí, somos así de raros, cada uno se hace su comida. Decidí probar a ver qué tal saldría pasta a la carbonara, pese que es un plato que nunca me ha gustado... hasta ahora. A veces hay cosas que no nos gustan si no las hacemos nosotros mismos, y parece que esta es una de ellas.
Os dejo aquí una receta de este plato en su variante española. ¡Espero que os guste!



Ingredientes (2 personas)
160grs. de fettuccine
200ml. de nata para cocinar
60grs. de bacon a tiras
1/2 cebolla
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra molida


Elaboración
Lo primero que haremos será poner a hervir la pasta. Personalmente prefiero hacer fettuccine, pero la receta sirve con cualquier tipo de pasta que queráis. Mientras se hierve, iremos preparando la salsa.
Picamos la media cebolla y la ponemos con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio, y cuando empiece a estar pochadita echaremos el bacon. Salamos un poco y esperaremos hasta que coja un poco de color, entonces echaremos la nata para cocinar. Salpimentamos y vamos removiendo para que todo adquiera sabor hasta que veamos que la salsa está lista.
Cuando la pasta esté cocida, la retiramos. Una vez esté escurrida, la añadimos a la salsa y mezclamos bien. Dejadla reposar un par de minutos y... ¡que aproveche!
3/1/17 | By: Alherya Bennet

Adiós a una estrella

Es difícil saber por dónde empezar. El pasado 27 de diciembre falleció Carrie Fisher, actriz mundialmente conocida por su papel en Star Wars como la Princesa Leia Organa de Alderaan. Ha sido una muerte difícil de asimilar para muchos, entre quienes me incluyo, y una noticia bastante amarga por las fechas. Tan solo un día después, la también actriz Debbie Reynolds, madre de Carrie, fallecía.

Hija del cantante Eddie Fisher y de la actriz Debbie Reynolds, apareció junto a su madre en algunas producciones. En 1977 adquirió el papel que le daría la fama mundial como una de las protagonistas de Star Wars, encarnando a Leia en la trilogía original y retomando el papel en el octavo episodio de la saga, El Despertar de la Fuerza en 2015. En 1980, cuando se estrenó el episodio V, también apareció en The Blue Brothers.
Luchó contra la dependencia de las drogas y el alcohol, y su carrera como actriz se resintió bastante. En 1987 publicó la novela semiautobiográfica Postales desde el filo, y sería la primera de otras tantas.
Carrie ha sido siempre abierta respecto a sus problemas con el alcohol, las drogas, los antidepresivos o su trastorno bipolar. Ha sido una luchadora nata, alguien que ha sabido superar las adversidades y ha sabido mantener la cabeza bien alta y un humor envidiable. Es algo que tiene en común con el personaje de Leia. Son mujeres en un mundo de hombres que no han dejado que se les desprecie, que ante los baches han sabido sobreponerse y que han seguido luchando una y otra vez.
No solo ha sido actriz y escritora, también guionista. Ayudó en la revisión de guiones como la propia saga de Star Wars, ya desde su juventud, o en otros tan conocidos como Hook, Sister Act o Arma Letal 3.

El pasado 23 de diciembre sufrió un infarto en el avión que la llevaba de Londres a Los Ángeles. Aunque su hermano, el actor Todd Fisher, había dicho que se encontraba estable, Carrie seguía en la UCI. Su hija, Billie Lourd, confirmó su fallecimiento tan solo cuatro días después. Su madre, Debbie Reynolds, falleció el día después.

Carrie en Star Wars Episode VII: The Force Awakens
Para muchos ha sido más que la princesa de la famosa saga de George Lucas y más que un símbolo sexual. Carrie se convirtió en una persona admirable. Su buen humor, su inteligencia, esa chispa, su talento, su fortaleza, su belleza. No hay más que ver entrevistas para ver que era una mujer como pocas. Tanto ella como su personaje, ese del que jamás pudo desprenderse, han sido dos de mis ejemplos a seguir desde mi adolescencia.

Carrie (derecha) junto a su madre, Debbie Reynolds (izquierda)
Aunque este post llega un poco tarde debido a la mudanza que estaba realizando, quería aun así escribirlo, despedirme de esta mujer tan maravillosa. El pasado 27 de diciembre se apagó una gran estrella, pero su estela permanece.

Descansa en paz, Carrie.